Estitxu Alkorta Noticias de Gipuzkoa-n (2008-05-23)
Valga esta segunda entrega para exponer, de nuevo, la visión del PNV sobre los presupuestos aprobados por el PSE y EB en Lasarte-Oria para el presente año. El señor Mugika, pretendió responder a mi escrito anterior con afirmaciones llenas de subjetividad y comentarios fuera de tono, pero no hay nada mejor que atender a los datos y la información de los presupuestos para percatarse de lo que es la “cruda” realidad.
Los datos son éstos: en este momento, se están construyendo 130 viviendas libres en el área de Loidibarren; hay ya 108 viviendas libres construidas en Gaztañaga; un total, pues, de 238 viviendas libres. Y están proyectadas otras 50 más en Loidibarren, antes de que se comience a construir una sola vivienda de protección oficial. Tanto nosotros como EB, cuando estaba en la oposición, denunciamos en reiteradas ocasiones que, al no haber una previsión concreta sobre las 405 VPO que irán en el área de Cocheras, se comenzarían a construir primero las viviendas libres, tal y como está ocurriendo. Lo que era de temer, ha ocurrido: los intereses de las constructoras han primado sobre los intereses de los lasartearras, principalmente jóvenes.
En otro orden de cosas, el equipo de gobierno sigue empeñado en gestionar la escuela infantil mediante una empresa privada. La señora Urchueguia prefiere cargar sobre las espaldas de la ciudadanía un gasto de 300.000 euros, perfectamente evitable de haberse integrado en el Consorcio Haurreskolak. Hemos advertido de manera reiterada que la empresa subcontratada no podría alcanzar los ratios de calidad ofrecidos por el Gobierno Vasco, salvo con un incremento sustancial de las cuotas o de las subvenciones del Ayuntamiento. En su defecto, se vería forzada a mantener salarios precarios y a reducir la relación de educadores/aula. Cosa que ya ocurrió el pasado año, con protestas y amenazas de huelga por parte de los trabajadores. Este año podemos volver a las andadas.
Para terminar, el PNV ha denunciado en muchas ocasiones que el equipo de gobierno pone trabas a la labor que desde el Servicio de Euskera se lleva a cabo para garantizar el uso del euskera en la administración municipal. Sirva como ejemplo la respuesta de la señora Urchueguia en el pleno de aprobación de los presupuestos: nos acusaba de querer fomentar el monolingüismo con nuestra política lingüística. Y lo hacía una alcaldesa monolingüe, quien durante sus 20 años al frente del Ayuntamiento de Lasarte-Oria ha sido incapaz ni tan siquiera de comenzar un solo pleno con un humilde “egun on”. ¡Hay que tener cara!